Rinitis Alérgica

 

 

La rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa nasal que ocurre cuando los alergenos alcanzan el revestimiento interior de la nariz.

Puede ser intermitente o persistente. Cuando los síntomas se agravan durante los meses de primavera y verano, es probable que sean desencadenados por pólenes o mohos, lo que sugiere un caso de rinitis alérgica estacional. Personas que sufren de rinitis persistente tienen los síntomas todo el año, generalmente provocados por ácaros del polvo, deyecciones de cucarachas, hongos del interior de las viviendas y/o a caspa de animales.

Consiste en episodios de:

  • Congestión nasal

  • Estornudos en salva (varios estornudos seguidos)

  • Salida de líquido "tipo agua" por la nariz (rinorrea acuosa)

  • Picazón de la nariz (prurito nasal)

  • Enrojecimiento de la cara y la nariz

  • Necesidad de sorberse la nariz - "Sniff" (pequeña inhalación abrupta por la nariz que genera un sonido típico)

Factores desencadenantes:

  • polvo ambiental o de la casa,

  • lana,

  • caspa de animales,

  • hongos inhalantes o ingestantes,

  • alergenos bacterianos o combinaciones de todos ellos.

Factores coadyuvantes no específicos: psicosomáticos, hormonales, climáticos.

Medidas de prevención:

Puede que no sea posible evitar y eliminar completamente el alergeno pero una reducción en la cantidad de alergenos ambientales puede disminuir la intensidad de la enfermedad y reducir también la necesidad de farmacoterapia:

1)      Ácaros del polvo doméstico.

  1. Lavar la ropa de cama todas las semanas a 60°.

  2. Usar fundas impermeables a los alergenos para almohadas, colchones y colchas.

  3. Descartar camas de pluma.

  4. Limpiar el polvo con trapos húmedos, y utilizar aspiradora regularmente

  5. Reemplazar los alfombrados.

  6. Eliminar cortinas y juguetes rellenos o peluches de dormitorios.

  7. Ventilar adecuadamente los ambientes para disminuir la humedad.

2)      Polen.

  1. No salir a la hora de mayor carga polínica (primeras horas de la mañana).

  2. Usar anteojos de sol.

  3. Usar aire acondicionado si es posible.

  4. Instalar filtros de polen para el automóvil.

3)      Mascotas.

     Los principales alergenos de los animales se hallan en la saliva y las secreciones sebáceas cuando se secan estas secreciones (caspa), los alergenos pasan al aire.

  1. Excluir a las mascotas de dormitorios y si es posible de las casas.

  2. Aspirar alfombrados, colchones y tapices regularmente.

4)      Cucarachas.
El alergeno de la cucaracha es la principal causa de sensibilización alérgica, particularmente en los centros urbanos, en viviendas deficientes. La estrategia más importante para reducir la exposición a los alergenos de las cucarachas es eliminar su hábitat, sellando grietas en los pisos y cielos rasos, controlando la humedad y eliminando rastros de comida, uso de insecticidas adecuados.

5)      Hongos.

  1. Los mohos interiores pueden controlarse reduciendo los niveles de humedad, inspeccionando la aireación y los conductos de calefacción.

  2. Usar deshumidificador, asegurando que la casa esté seca.

  3. Usar amoníaco para eliminar hongos de baños y otros lugares comunes.

Consultar al médico de cabecera.

 

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