ONCOCERCOSIS ó CEGUERA DE LOS RÍOS

 

 

Tomado del Boletín Epidemiológico Semanal del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social

Volumen 49-3853 (25-04-00 al 01-05-00)

¿Qué es la Oncocercosis o Ceguera de los ríos

La Oncocercosis, o Ceguera de los ríos es una enfermedad producida por un gusano llamado Onchocerca volvulus, que ocasiona daños en la piel y puede llegar a producir graves alteraciones en los ojos, hasta dejar ciegas a las personas.

¿Cuáles son los síntomas?

Los gusanitos pueden producir comezón, salpullido e hinchazones en la piel. Cuando llegan a adultos, los gusanos construyen nódulos en los cuales se meten, y allí se reproducen, exportando gusanitos pequeños a todo el cuerpo. Cuando la persona llega a tener muchos gusanos en su cuerpo, se producen lesiones muy graves, como la pérdida de la elasticidad de la piel, especialmente en la cara, las orejas y la región inguinal.

Lo peor que puede llegar a producir la oncocercosis es dificultad para ver y, finalmente, ceguera.

¿Cómo se transmite?

Este gusano entra al cuerpo de las personas a través de la picadura de una mosca del género Simulium, la cual crece en los riachuelos torrentosos y limpios.

Oncocercosis: un problema de Salud Pública

Esta enfermedad está presente en 37 países, la mayoría de ellos africanos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 17,7 millones de personas están infectadas de oncocercosis en todo el mundo, de las cuales alrededor de 270.000 están ciegos (segunda causa de ceguera en el mundo), y otros 500.000 tienen graves problemas visuales. Aproximadamente 123 millones de personas en el mundo viven en áreas en donde la enfermedad está presente y, por lo tanto, están en riesgo de enfermarse.

En las Américas se han registrado entre 130.000 y 140.000 casos en unas 5.000 comunidades de los 6 países afectados por la enfermedad: Venezuela (65% de las comunidades), México (18%), Guatemala (10%), Brasil (4%), Ecuador (3%) y Colombia (una comunidad).

Se ha estimado que 1,6 millones de personas viven en las áreas afectadas de estos países y, por lo tanto, están en riesgo de adquirir la infección.

 ¿Cómo se sabe dónde hay oncocercosis?

Cuando por diferentes razones se sospecha que en una comunidad hay oncocercosis, se realiza un procedimiento llamado Evaluación Epidemiológica Rápida (EER), que consiste en practicar biopsias o pequeños cortes de piel a 30 personas de la comunidad. Las biopsias se toman de la cadera y de la espalda, y se examinan en el microscopio, para ver los gusanitos. Si ninguna de las personas examinadas tiene el gusano, esa comunidad se clasifica como NEGATIVA. Si se identifican gusanitos en las biopsias, la comunidad se clasifica de la siguiente manera: si el 20% o menos de los examinados tienen el gusano, es HIPOENDEMICA; si más del 20% hasta menos del 60% de los examinados tienen gusanos, es MESOENDEMICA; y si el 60% o más de los examinados tienen el gusano, es HIPERENDEMICA.

¿Cómo se puede combatir la oncocercosis?

En la actualidad, se dispone de un medicamento llamado Ivermectina, que mata los gusanos pequeños (microfilarias), disminuyendo su número en la piel por un lapso de 6 a 12 meses, pero que no mata los gusanos adultos que se encuentran protegidos dentro de los nódulos. Por esta razón, la Ivermectina se debe suministrar periódicamente (cada 6 meses o cada año) por 10 a 12 años, tiempo en el cual se estima que habrán muerto, por vejez, todos los gusanos adultos que estén dentro de los nódulos. La Ivermectina se distribuye a toda la población de los lugares donde hay oncocercosis (tratamiento masivo), para lograr que no haya más gusanos en las personas.

La compañía Merck Sharp & Dohme produce la Ivermectina con el nombre de Mectizán®, y se ha comprometido a donar todo el medicamento que sea necesario para eliminar la enfermedad en todo el mundo. Por esta razón, la Ivermectina se puede suministrar a las comunidades en forma gratuita, aunque el tratamiento tiene un costo aproximado de 4,5 dólares por persona.

Además, este medicamento ha tenido muy buena aceptación en las comunidades, porque la gente ha sentido que también le sirve para eliminar los parásitos intestinales.

¡La eliminación como meta!

Debido a la disponibilidad de este medicamento y a las características de los focos en América, se ha considerado que es posible lograr la eliminación de la enfermedad para el año 2007. La clave está en que todas las personas que viven en las áreas donde la enfermedad está presente tomen la Ivermectina periódicamente durante 10 o 12 años (altas coberturas de tratamiento). Con el objetivo de fortalecer las posibilidades de lograr esta meta, en 1993 se creó el Programa para la eliminación de la Oncocercosis en América (OEPA), que tiene la misión de apoyar los programas nacionales de los 6 países afectados. Esta iniciativa cuenta con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y fue coordinada inicialmente por la Fundación Ceguera de los Ríos y ahora por el Centro Carter.



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